Estos días atrás la tertulia se cuece entre los controladores y el "cablegate", como es natural.
Pero el hartazgo despacha rápidamente las escuetas opiniones ya que la verborrea televisiva y la omnipresente cháchara nos agota. Se agradece la tele del mesón, sin sonido, mientras las sobreimpresiones en la pantalla aumentan la sensación de irrealidad.
Entre los embajadores y los del motín han llenado los medios de un parloteo infame.
Los residentes en los aeropuertos escupen su fastidio, los periodistas de internacional discrepan acerca de democracia y difusión, información y seguridad.Un aburrimiento, una urgente necesidad de silencio.
LL. que no es amigo de estos puentes también se amotina y cierra el grifo del parloteo. El festivo se hace fiesta en el paseo tempranero por el pueblo desierto.
Todo silencio, un perro sin dueño, un ciclista disfrazado de ciclista y una campana que no llama a nadie.
Un motín modesto, cierto botín para el ánimo.
Apuntes torrefactados para despejar la realidad.Con un poco de calcio que previene la osteoporosis mental. Muy bueno contra el Alzheimer.
lunes, 13 de diciembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
El Danubio
S. y LL, coinciden en la lectura de El Danubio de Claudio Magris, libro que recomiendan a todos los amigos. Magris, humanista,traductor y profesor en la fronteriza Trieste recorrió a mediados de los 80 las orillas del Danubio desde sus fuentes hasta el Mar Negro para escribir esta inclasificable joya literaria.
El libro no es novela ni ensayo.Tampoco diario o poesía. Es todo eso a la vez y más: un engranaje metaliterario, mosaico deslumbrante, crónica sentimental y evocación histórica.
El Danubio se recorre haciendo inventario de paisaje y paisanaje y reconstruyendo el alma, la fertilidad artística y la historia de la gran arteria del imperio de los Habsburgo.
Por este Danubio caleidoscópico, que además de rio es puente entre las culturas e identidades de oriente y occidente, viajamos por el tiempo y el espacio a través de la mirada exaltada, irónica y erudita de Magris.
Es pues un libro imprescindible que contiene un abrumador bagaje intelectual.
Un cauce civilizado para entender nuestra civilización.
Recomendable navegar por estas páginas.
El libro no es novela ni ensayo.Tampoco diario o poesía. Es todo eso a la vez y más: un engranaje metaliterario, mosaico deslumbrante, crónica sentimental y evocación histórica.
El Danubio se recorre haciendo inventario de paisaje y paisanaje y reconstruyendo el alma, la fertilidad artística y la historia de la gran arteria del imperio de los Habsburgo.
Por este Danubio caleidoscópico, que además de rio es puente entre las culturas e identidades de oriente y occidente, viajamos por el tiempo y el espacio a través de la mirada exaltada, irónica y erudita de Magris.
Es pues un libro imprescindible que contiene un abrumador bagaje intelectual.
Un cauce civilizado para entender nuestra civilización.
Recomendable navegar por estas páginas.
jueves, 28 de octubre de 2010
Rarezas y malformaciones
Es probable que estemos un tanto saturados, hipnotizados y embobados por nuestras propias querencias.
No hay más que comprobar el nivel de determinadas audiencias de radio y televisión en programas donde lo usual es que recibamos mensajes previsibles y presumibles.
Sabemos de antemano el lenguaje, el discurso y su tono, siempre acorde con las filias y fobias de los comparecientes y sus patronos.
Por eso siempre es bienvenido el prodigio de la anomalía y la novedad que llega de la mano de los cambios, en este caso de ministros, que despiertan la expectación pues se espera la genialidad de lo insólito.
En este panorama tan escaso es el caso de Rubalcaba, al que resulta difícil alinear con lo presumible.
No es extraño pues que se convierta en la diana de los fogonazos verbales de la oposición no siempre inteligentes, pues se nos ha presentado como alguien que simplemente se explica mejor.
Nada menos, habría que añadir, ya que el argumento lo confirma como una rareza imposible de eludir.
Hablando de lo insólito convendría entender una sencilla metáfora que nos propone algún jugador de la Lotería Primitiva.Parece que en la búsqueda del resultado excepcional hay quien apuesta por los imposibles números correlativos, los que sólo acaban en cero y extravagancias de este estilo, con la esperanza de ser el único acertante de una combinación improbable. Pero ha sucedido que, al salir premiada una de estas ideas, eran miles los jugadores que habían pensado exactamente lo mismo.
Lo que nos hace entender las resonantes declaraciones "geniales" del alcalde de Valladolid que han sido presentadas por algunos como una contingencia o descarrío puntual, cuando, al igual que sucede con los jugadores, no se trata de lo insólito sino de lo arraigado: en las barras y en los salones se celebran los adjetivos y no se disculpan.
Por eso deberíamos recordar que lo del alcalde no es fruto de una excepción. Es el abismo que existe entre la originalidad y anacronismo.Entre inteligencia y torpeza. Entre rareza y malformación.
No hay más que comprobar el nivel de determinadas audiencias de radio y televisión en programas donde lo usual es que recibamos mensajes previsibles y presumibles.
Sabemos de antemano el lenguaje, el discurso y su tono, siempre acorde con las filias y fobias de los comparecientes y sus patronos.
Por eso siempre es bienvenido el prodigio de la anomalía y la novedad que llega de la mano de los cambios, en este caso de ministros, que despiertan la expectación pues se espera la genialidad de lo insólito.
En este panorama tan escaso es el caso de Rubalcaba, al que resulta difícil alinear con lo presumible.
No es extraño pues que se convierta en la diana de los fogonazos verbales de la oposición no siempre inteligentes, pues se nos ha presentado como alguien que simplemente se explica mejor.
Nada menos, habría que añadir, ya que el argumento lo confirma como una rareza imposible de eludir.
Hablando de lo insólito convendría entender una sencilla metáfora que nos propone algún jugador de la Lotería Primitiva.Parece que en la búsqueda del resultado excepcional hay quien apuesta por los imposibles números correlativos, los que sólo acaban en cero y extravagancias de este estilo, con la esperanza de ser el único acertante de una combinación improbable. Pero ha sucedido que, al salir premiada una de estas ideas, eran miles los jugadores que habían pensado exactamente lo mismo.
Lo que nos hace entender las resonantes declaraciones "geniales" del alcalde de Valladolid que han sido presentadas por algunos como una contingencia o descarrío puntual, cuando, al igual que sucede con los jugadores, no se trata de lo insólito sino de lo arraigado: en las barras y en los salones se celebran los adjetivos y no se disculpan.
Por eso deberíamos recordar que lo del alcalde no es fruto de una excepción. Es el abismo que existe entre la originalidad y anacronismo.Entre inteligencia y torpeza. Entre rareza y malformación.
lunes, 11 de octubre de 2010
El Tiempo
LL. nos trae una observación algo malévola acerca de la cronología y la metereología. Comenta que en los diarios es bastante común la situación de las previsiones del tiempo justo al lado de las esquelas y obituarios.
El tiempo, los diferentes tiempos, se nos ofrecen a la vez, tanto en su acepción de magnitud física como en su consideración de tiempo sin futuro y proceso irreversible.
Por si fuera poco a esta fiesta se arriman los "pasatiempos", tal vez para reafirmar en un contexto muy preciso que lo nuestro es pasar... o quizás jugar, mientras pasan borrascas y anticiclones.
Al final "tempus fugit"... y vaya que vuela
Por eso no deberíamos "matar" el tiempo, ya que es el tiempo quien nos matará a nosotros.
A la vista de estas páginas con sus muertos y sus temporales parece claro que ambos "tiempos" son ciertamente perversos e inquietantes.
El tiempo, los diferentes tiempos, se nos ofrecen a la vez, tanto en su acepción de magnitud física como en su consideración de tiempo sin futuro y proceso irreversible.
Por si fuera poco a esta fiesta se arriman los "pasatiempos", tal vez para reafirmar en un contexto muy preciso que lo nuestro es pasar... o quizás jugar, mientras pasan borrascas y anticiclones.
Al final "tempus fugit"... y vaya que vuela
Por eso no deberíamos "matar" el tiempo, ya que es el tiempo quien nos matará a nosotros.
A la vista de estas páginas con sus muertos y sus temporales parece claro que ambos "tiempos" son ciertamente perversos e inquietantes.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Huelgas
Hoy hay huelga. Y en nuestro pueblo la fiesta de San Miguel. Algo así como una huelga con charangas y petardos. De esta huelga tan desenfocada no vamos a hablar.Para huelga, la que le montó Nicolás Redondo a Felipe González en el 88.No se podían ver.
Queremos escribir de "las otras huelgas", las que proponemos para una eficaz protesta en otros ámbitos más allá de la reforma laboral.
Aquí partimos de aquella idea expresada con la famosa frase, que más o menos decía..."es la economía idiota". Porque si es la economía, de las familias naturalmente, habrá que ir preparando la huelga de la energía, de la banca y de los recibos en general.
Por ejemplo deberíamos preparar la huelga de la luz. ¿motivos? Pagamos mucho más que la media europea y vienen más aumentos.Pero hay más: la tarifa de último recurso (un genio el autor de esa definición) el lio del déficit que viene de Rato y llega a Sebastían, los subsidios sin fin, la burbujas fotovoltaica etc. Se trataría de apagar todo un día todo lo que se pueda y quedarse a dos velas con un poco de música barroca, amor y fantasías. Debe ser muy agradable. Y si nos gusta se podría repetir. Al menos hasta que expliquen bien porqué la energía cuesta un riñon.
No estaría mal hacer huelga de tertulias y que perciban los chillones de turno el vacío que se siente cuando no le hablas a nadie. Y si funciona la siguiente la dedicaríamos a los telediarios o a la telebasura, que ya casi viene a ser lo mismo.
También pensamos en la huelga de móviles, con un día dedicado a no hablar si no es imprescindible. Aquí hay un posible ahorro a poco que dejemos de contar lo que terminamos volviendo a contar al llegar a casa o a la cita.
Y la gran huelga es la idea de sacar el dinero del banco, pues si se la montan a Zapatero por qué no a los protagonistas financieros de la crisis.
Aunque en este caso más que de huelga estaríamos hablando del gran apagón, pues estamos seguros que pedir nuestro dinero, todos a la vez, sería la gran revolución de este siglo.
El gran batacazo a pesar del Fondo de Garantías.
Y dejamos para otro día la huelga de abuelos, el verdadero sostén de muchas familias.
Queremos escribir de "las otras huelgas", las que proponemos para una eficaz protesta en otros ámbitos más allá de la reforma laboral.
Aquí partimos de aquella idea expresada con la famosa frase, que más o menos decía..."es la economía idiota". Porque si es la economía, de las familias naturalmente, habrá que ir preparando la huelga de la energía, de la banca y de los recibos en general.
Por ejemplo deberíamos preparar la huelga de la luz. ¿motivos? Pagamos mucho más que la media europea y vienen más aumentos.Pero hay más: la tarifa de último recurso (un genio el autor de esa definición) el lio del déficit que viene de Rato y llega a Sebastían, los subsidios sin fin, la burbujas fotovoltaica etc. Se trataría de apagar todo un día todo lo que se pueda y quedarse a dos velas con un poco de música barroca, amor y fantasías. Debe ser muy agradable. Y si nos gusta se podría repetir. Al menos hasta que expliquen bien porqué la energía cuesta un riñon.
No estaría mal hacer huelga de tertulias y que perciban los chillones de turno el vacío que se siente cuando no le hablas a nadie. Y si funciona la siguiente la dedicaríamos a los telediarios o a la telebasura, que ya casi viene a ser lo mismo.
También pensamos en la huelga de móviles, con un día dedicado a no hablar si no es imprescindible. Aquí hay un posible ahorro a poco que dejemos de contar lo que terminamos volviendo a contar al llegar a casa o a la cita.
Y la gran huelga es la idea de sacar el dinero del banco, pues si se la montan a Zapatero por qué no a los protagonistas financieros de la crisis.
Aunque en este caso más que de huelga estaríamos hablando del gran apagón, pues estamos seguros que pedir nuestro dinero, todos a la vez, sería la gran revolución de este siglo.
El gran batacazo a pesar del Fondo de Garantías.
Y dejamos para otro día la huelga de abuelos, el verdadero sostén de muchas familias.
martes, 14 de septiembre de 2010
Apología de la nada
Se ha celebrado en Madrid otra edición de ese artefacto "artístico" llamado "La Noche en Blanco": una vorágine de propuestas ilimitadas que programa a la calle como una patria.
Esta noche oposita a marca e imagen de la ciudad como las Olimpiadas de Gallardón y como todo ese conjunto de convocatorias que llaman a la conga y al botellón, a ancianos y bebés, a los afanes de concentrase a la más mínima para disolverse en lo colectivo.
M. lo ha vivido en directo sufriendo las colas derivadas del magnetismo del gratis total y lo ha visto como una especie de Fallas, la gran verbena de Madrid que vende la noche como Paris la Torre Eiffel.
Para F. todo es gato por liebre, como si la Ópera se cantara en las calles de Orcasitas por su primo Jacinto.
S. sugiere que mayor zafiedad es imposible y su definición de esa noche como apología de la nada describe perfectamente el infantilismo galopante que invade todos los espacios.
Para LL. se trata de instrumentalización de las masas, evidencia de los peligros de las dudosas celebraciones colectivas, que se corrresponden más con el territorio de las órdenes y la planificación que con verdaderas propuestas artísticas. En definitiva un aprovechamiento de la energía de la sociedad dirigida al entretenimiento sin más, lo que equivale a la degradación del arte en el contexto de un formato discutible y artificioso.
S. afirma que esto es lo que hay mires hacia donde mires, especialmente si miras la televisión y el estilo de la confrontación de ideas. Ya no hay espacios para una mirada tranquila, para la reflexión y la serenidad.
LL. anota que esa noche se abrieron las puertas de Real Academia de la Lengua por segunda vez en 300 años. ¿ no es un dato relevante?¿ o es una paradoja?
Esta noche oposita a marca e imagen de la ciudad como las Olimpiadas de Gallardón y como todo ese conjunto de convocatorias que llaman a la conga y al botellón, a ancianos y bebés, a los afanes de concentrase a la más mínima para disolverse en lo colectivo.
M. lo ha vivido en directo sufriendo las colas derivadas del magnetismo del gratis total y lo ha visto como una especie de Fallas, la gran verbena de Madrid que vende la noche como Paris la Torre Eiffel.
Para F. todo es gato por liebre, como si la Ópera se cantara en las calles de Orcasitas por su primo Jacinto.
S. sugiere que mayor zafiedad es imposible y su definición de esa noche como apología de la nada describe perfectamente el infantilismo galopante que invade todos los espacios.
Para LL. se trata de instrumentalización de las masas, evidencia de los peligros de las dudosas celebraciones colectivas, que se corrresponden más con el territorio de las órdenes y la planificación que con verdaderas propuestas artísticas. En definitiva un aprovechamiento de la energía de la sociedad dirigida al entretenimiento sin más, lo que equivale a la degradación del arte en el contexto de un formato discutible y artificioso.
S. afirma que esto es lo que hay mires hacia donde mires, especialmente si miras la televisión y el estilo de la confrontación de ideas. Ya no hay espacios para una mirada tranquila, para la reflexión y la serenidad.
LL. anota que esa noche se abrieron las puertas de Real Academia de la Lengua por segunda vez en 300 años. ¿ no es un dato relevante?¿ o es una paradoja?
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