Yo estudié el Bachillerato en el Instituto Luis Vives de Valencia.He recordado muchas veces las primeras sensaciones, entre el miedo y el deseo, vividas al entrar en el mundo de los adultos de chavales de 17 años que estaban a punto de ir a la Universidad a encontrarse con los encierros y las porras.Como ahora.
Alguien parece haber dado la orden y recordado el slogan " la calle es nuestra" para tratar de detener lo que ya se llama(y puede ser llama) la Primavera de Valencia.
El Instituto tiene un patio con columnas toscanas y arcos de medio punto decorados con cerámicas, lo que le da un aire de claustro universitario renacentista.En aquel espacio recoleto perseguíamos balones antes del momento de izar la bandera española y escuchar el himno nacional, con el alumnado en perfecta formación militar,controlados por Don Lucinio Sanz profesor de Formación del Espíritu Nacional.
Recuerdo las cúpulas de sus escaleras,el retablo barroco de la capilla, unas puertas neoclásicas y un profesorado mal vestido enjuto y seco como escribiría Machado en aquellos recuerdos de la infancia de las tardes pardas y frías, con la monotonía de la lluvia en los cristales.
Lluis Vives fué un humanista valenciano de origen judío al que su padre,que temía lo peor, envió a la Sorbona por miedo a la Inquisición.Poco después su padre fue quemado y Lluis siguió,sin volver a Valencia, su formación que le convertiría en un gran reformador de la educación, de talla universal.
A Vives se le puede considerar el primer asistente social a partir de su tratado del socorro a los pobres.También escribió "De pacificatione" mientras disfrutaba de la amistad de Erasmo de Rotterdam.
Conviene recordar ahora el título de uno de sus más hondos escritos:"Reglas para ahuyentar la barbarie", libro que seguramente ningún mando policial parece haber leído.
Vives murió en Brujas y pudo evitar la caza de brujas.
Es de esperar que los alumnos del LLuis Vives sigan estudiando en su Instituto y no en los calabozos.
Aunque irse la Sorbona no es mala idea.
Apuntes torrefactados para despejar la realidad.Con un poco de calcio que previene la osteoporosis mental. Muy bueno contra el Alzheimer.
martes, 21 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Movistar
Donde dice Movistar podría decir Orange o Gas Natural ,dicho lo cual se entenderá que hablamos de los oligopolios que expolian cuentas corrientes.
¿quién no ha sufrido algún pequeño o gran abuso o se ha enredado en el bucle sin fin de un 902 , para gastar mucho más de lo que se reclamaba?
Pero no entremos en ese laberinto.No quiero enfadarme.
Hay otro modo de disfrutar de las atenciones telefónicas de un "call center".El juego consiste en el motivo de la llamada y en el talante.Hay que llamar con alegría y con ganas de conversar.Para preguntar,para informarse y para ver si cae alguna oferta.
Ayer hablé con el señor José Juárez que quizás estaba en Méjico y que, probablemente, además de José también se llamaba Luis Fernando.Es una bonita costumbre acumular nombres que aquí se ha perdido .A uno, sin ir más lejos, no tuvieron bastante con Manuel y le pusieron Juan y Vicente.
Durante la conversación estuve pensando en el clima del Caribe, en qué hora era al otro lado de la línea,en el acento aterciopelado de José y en la deslocalización de los puestos de trabajo.
Solventados los interrogantes que motivaban la llamada me inventé alguna pregunta más porque estaba a gusto y porque José sorprendido y divertido me dijo que le entraba otra llamada de Las Rozas a lo que respondí que en Las Rozas somos unos quejicas que protestamos de todo.
A estas alturas ya se había disipado el tedio que acompaña a estas conversaciones y como anunció que me llamarían para la inútil encuesta de satisfacción tuve que decirle que le iba a poner un 9 y que normalmente ponía un 4.
Ninguno queríamos colgar pero seguramente ya se le acumulaban las llamadas de las Rozas y la amabilidad además de azúcar ya llevaba sacarina.
Hoy voy a llamar a Vodafone.
¿quién no ha sufrido algún pequeño o gran abuso o se ha enredado en el bucle sin fin de un 902 , para gastar mucho más de lo que se reclamaba?
Pero no entremos en ese laberinto.No quiero enfadarme.
Hay otro modo de disfrutar de las atenciones telefónicas de un "call center".El juego consiste en el motivo de la llamada y en el talante.Hay que llamar con alegría y con ganas de conversar.Para preguntar,para informarse y para ver si cae alguna oferta.
Ayer hablé con el señor José Juárez que quizás estaba en Méjico y que, probablemente, además de José también se llamaba Luis Fernando.Es una bonita costumbre acumular nombres que aquí se ha perdido .A uno, sin ir más lejos, no tuvieron bastante con Manuel y le pusieron Juan y Vicente.
Durante la conversación estuve pensando en el clima del Caribe, en qué hora era al otro lado de la línea,en el acento aterciopelado de José y en la deslocalización de los puestos de trabajo.
Solventados los interrogantes que motivaban la llamada me inventé alguna pregunta más porque estaba a gusto y porque José sorprendido y divertido me dijo que le entraba otra llamada de Las Rozas a lo que respondí que en Las Rozas somos unos quejicas que protestamos de todo.
A estas alturas ya se había disipado el tedio que acompaña a estas conversaciones y como anunció que me llamarían para la inútil encuesta de satisfacción tuve que decirle que le iba a poner un 9 y que normalmente ponía un 4.
Ninguno queríamos colgar pero seguramente ya se le acumulaban las llamadas de las Rozas y la amabilidad además de azúcar ya llevaba sacarina.
Hoy voy a llamar a Vodafone.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Chacón
Era la primavera pasada cuando decíamos que aquel retiro de Carmen Chacón, en la pugna con Rubalcaba, podía significar el fin de su futuro político.
Se sostenía la idea sobre la llorosa escenificación de su despedida desencantada.
Pero no, podríamos afirmar que aquel instante, fuera calculado o no, es agua pasada y que su candidatura cabalga hacia una más que probable victoria.
Si la imagen que proyectan los candidatos tuviera cierta importancia en el desenlace daría por seguro que gana.
En los últimos días la cara de Rubalcaba es la de un hombre muy agotado cuyo rostro surcado por mil batallas proyecta una imagen de cierto deterioro.
En la otra esquina Chacón siempre aparece fresca, radiante y recién salida de la ducha.
Se sostenía la idea sobre la llorosa escenificación de su despedida desencantada.
Pero no, podríamos afirmar que aquel instante, fuera calculado o no, es agua pasada y que su candidatura cabalga hacia una más que probable victoria.
Si la imagen que proyectan los candidatos tuviera cierta importancia en el desenlace daría por seguro que gana.
En los últimos días la cara de Rubalcaba es la de un hombre muy agotado cuyo rostro surcado por mil batallas proyecta una imagen de cierto deterioro.
En la otra esquina Chacón siempre aparece fresca, radiante y recién salida de la ducha.
martes, 24 de enero de 2012
Un paseo
Ayer disfruté de un agradable paseo a esa hora crepuscular que todo lo enciende y que, por aquí, nos ofrece cielos de la pintura cortesana.Un buen paseo para que cumpla todos sus cometidos debe provocarte alguna ensoñación, mientras divagas y observas lo que alguna vez has visto pero que nunca habías observado.También puede contemplarse como un deseable paréntesis de tedio rellenado por una mente que añora no se sabe qué, ajena a cualquier pretensión.
Cierto abandono te acompaña e increíblemente descubres que lo que estás haciendo no es tan aburrido.Quizás pienses que la vida es una contingencia inadmisible mientras descubres que hay un jilguero en un árbol balanceándose en una hoja amarilla.
Podrías escribir en ese momento una apología de la monotonía y sentir que el sopor es medicinal.
Y así, al tiempo que construyes un deseable mapa espiritual, te puedes abandonar al sentimiento del arte de la fuga hacia ninguna parte.
Cierto abandono te acompaña e increíblemente descubres que lo que estás haciendo no es tan aburrido.Quizás pienses que la vida es una contingencia inadmisible mientras descubres que hay un jilguero en un árbol balanceándose en una hoja amarilla.
Podrías escribir en ese momento una apología de la monotonía y sentir que el sopor es medicinal.
Y así, al tiempo que construyes un deseable mapa espiritual, te puedes abandonar al sentimiento del arte de la fuga hacia ninguna parte.
jueves, 19 de enero de 2012
Explicaciones
No es nada nuevo resaltar la incalculable cantidad de información con la que uno puede toparse a cada instante.Desde las tertulias radiofónicas de los opinadores profesionales a primera hora de la mañana hasta las últimas bocanadas de la televisión de madrugada la exposición a la información y a los medios es extraordinaria.
Eso sin contar la prensa, los libros, el espectáculo visual de la vida ordinaria, el cine o los viajes.
La pregunta es si realmente estamos informados o somos analfabetos indefensos ante tanto ruido, si la información favorece nuestra cultura o nos hace vivir en un limbo de ignorancia.
Viene a cuento la reflexión ante la fastidiosa sensación que noto cada vez que leo sobre asuntos que quizás me conciernen pero no termino de entender, porque no presto atención o no me los explican adecuadamente.
Por ejemplo lo que leí hace unos días acerca de la materia oscura del universo, las galaxias y ese tipo de asuntos del cielo que imagino solo conocen bien los científicos y que tanto cuesta divulgar con claridad porque el problema es el lenguaje.
Ese descomunal desconocimiento de la realidad que nos rodea se hace más evidente con los avatares de la economía que cada vez ocupa más espacio y cuyas claves desconocen hasta los expertos.
No es extraño, pues son pocos los que podrían contarnos lo que es un byte o un mega, al igual que pocos saben lo que son las ondas electromagnéticas y como funciona una simple radio o un televisor.
Sabemos mucho de pantallas planas y de pixeles pero todo son conocimientos superfluos ya que lo importante es que las cosas tengan mucho de lo que hay que tener.
En el territorio de la crisis sucede exactamente lo mismo aunque son asuntos que deberían explicarse con más claridad.
Hoy en esta situación en la debemos comprender mejor lo que nos atañe sucede lo de siempre: nos hablan con un conjunto de lenguajes con su jerga específica en idiomas que desconocemos.Sobra información y faltan explicaciones.
Eso sin contar la prensa, los libros, el espectáculo visual de la vida ordinaria, el cine o los viajes.
La pregunta es si realmente estamos informados o somos analfabetos indefensos ante tanto ruido, si la información favorece nuestra cultura o nos hace vivir en un limbo de ignorancia.
Viene a cuento la reflexión ante la fastidiosa sensación que noto cada vez que leo sobre asuntos que quizás me conciernen pero no termino de entender, porque no presto atención o no me los explican adecuadamente.
Por ejemplo lo que leí hace unos días acerca de la materia oscura del universo, las galaxias y ese tipo de asuntos del cielo que imagino solo conocen bien los científicos y que tanto cuesta divulgar con claridad porque el problema es el lenguaje.
Ese descomunal desconocimiento de la realidad que nos rodea se hace más evidente con los avatares de la economía que cada vez ocupa más espacio y cuyas claves desconocen hasta los expertos.
No es extraño, pues son pocos los que podrían contarnos lo que es un byte o un mega, al igual que pocos saben lo que son las ondas electromagnéticas y como funciona una simple radio o un televisor.
Sabemos mucho de pantallas planas y de pixeles pero todo son conocimientos superfluos ya que lo importante es que las cosas tengan mucho de lo que hay que tener.
En el territorio de la crisis sucede exactamente lo mismo aunque son asuntos que deberían explicarse con más claridad.
Hoy en esta situación en la debemos comprender mejor lo que nos atañe sucede lo de siempre: nos hablan con un conjunto de lenguajes con su jerga específica en idiomas que desconocemos.Sobra información y faltan explicaciones.
miércoles, 11 de enero de 2012
Rebajas
En el mes de la cuesta todo son rebajas.
Son rebajas sobre rebajas porque, además de los recortes gubernamentales en la renta, hay otro tipo de recortes en teoría beneficioso para los bolsillos de los ciudadanos.
El consumo que ya estaba recortado, recibe el contrapeso de fórmulas teóricamente creativas en disparatadas ofertas comerciales.
La oferta ha existido siempre y con muchas variantes:el mero descuento, los programas de fidelización, los puntos o las cacerolas de los bancos.Nada es nuevo.
Pero en el panorama actual se nota el esfuerzo añadido del marketing en la proliferación de propuestas.Ya hay quien compra unos productos en Mercadona,otros en Dia o también en Lidl.
La crisis transforma el acto de la compra en una itinerante gimkana.
No es extraño que Carrefour regale la leche, que en muchos envases se lea "ahora un 20% gratis" y en general que nos ofrezcan los duros a 4 pesetas.
Ahora puede llegar a ser divertido observar el esfuerzo de las empresas y las ideas que nos traen las neuronas atribuladas.Se podría crear una colección de verdaderas estupideces.
El último disparatado hallazgo es la propuesta del tren de lavado de una gasolinera que nos ofrece un 50% de descuento...si lavamos el coche en un día de lluvia.
Yo no he podido esperar y lo lavé ayer porque el anti ciclón también debe de estar en oferta.
Son rebajas sobre rebajas porque, además de los recortes gubernamentales en la renta, hay otro tipo de recortes en teoría beneficioso para los bolsillos de los ciudadanos.
El consumo que ya estaba recortado, recibe el contrapeso de fórmulas teóricamente creativas en disparatadas ofertas comerciales.
La oferta ha existido siempre y con muchas variantes:el mero descuento, los programas de fidelización, los puntos o las cacerolas de los bancos.Nada es nuevo.
Pero en el panorama actual se nota el esfuerzo añadido del marketing en la proliferación de propuestas.Ya hay quien compra unos productos en Mercadona,otros en Dia o también en Lidl.
La crisis transforma el acto de la compra en una itinerante gimkana.
No es extraño que Carrefour regale la leche, que en muchos envases se lea "ahora un 20% gratis" y en general que nos ofrezcan los duros a 4 pesetas.
Ahora puede llegar a ser divertido observar el esfuerzo de las empresas y las ideas que nos traen las neuronas atribuladas.Se podría crear una colección de verdaderas estupideces.
El último disparatado hallazgo es la propuesta del tren de lavado de una gasolinera que nos ofrece un 50% de descuento...si lavamos el coche en un día de lluvia.
Yo no he podido esperar y lo lavé ayer porque el anti ciclón también debe de estar en oferta.
martes, 20 de diciembre de 2011
El escritor
Anoche vi una de Joel Coen:"Burton Fink",con los habituales Tarturro y Goodman en delirantes papeles en lo que me pareció un sentido homenaje al cine y al Hollywood de los 40.
Explorar la mente es doloroso nos dice el protagonista, de profesión guionista, cuya creatividad ha quedado bloqueada en el afán de cumplir el encargo de un histérico productor, espléndidamente caricaturizado.
¿Encuentras la paz escribiendo? le pregunta el patoso Goodman en una de los memorables diálogos que vienen a sostener que la escritura nace de un intenso dolor interno.
Cavilando sobre este asunto encuentro casualmente esta mañana,en uno de los paseos por los escritos de Vila-Matas,una entrada de sus re lecturas titulada "El naufragio por excelencia", que misteriosamente me conecta con el argumento de la dificultad de escribir.
Cuenta Vila-Matas la crónica que escribió Simon Leys sobre el naufragio en 1625 del buque Batavia.En aquel episodio los paradójicos supervivientes fueron asesinados por un demente terrorífico.Lo sorprendente es que tardó 18 años en terminarla abrumado por los datos,las comprobaciones y la acumulación de información.Y quizás también por la propia creencia del autor que pensaba que si has soñado escribir a alguien se le puede ocurrir lo mismo.
Es lo que sucedió con su proyecto de la historia del naufragio: un tal Mike Dish se adelantó con lo que para Simon era el libro perfecto, que hacía inútil su intento.
Aún así siguió, sobre todo, para crear un prólogo mínimo y antológico que fue en definitiva una sabia recomendación del libro que él no había escrito.
Desde estas dudas que nacen del estado inestable del escritor nos empuja Vila-Matas a conocer a Marcel Bénabou cuya biografía es apasionante.Sólo su amistad y andanzas con Perec sería suficiente para interesarnos, pero especialmente su libro "Porqué no he escrito ninguno de mis libros".
Marcel escribió que tras una serie de intentos abordados apareció la duda sobre la legitimidad de su vocación y una interrogación que le acompañaría para siempre.Al menos se confortó con la idea de que escribir que se quiere ser escritor ya es escribir y por tanto escribir que no se puede, también. De esta idea nace una proeza dialéctica,una teórica acumulación de fracasos y una inexistente ineptitud, desde la que finalmente se construyó su éxito. Quizás encontró la paz por la que preguntaba Goodman en la película de Coen en el momento en que la duda y el dolor intenso se hicieron pura literatura.
Explorar la mente es doloroso nos dice el protagonista, de profesión guionista, cuya creatividad ha quedado bloqueada en el afán de cumplir el encargo de un histérico productor, espléndidamente caricaturizado.
¿Encuentras la paz escribiendo? le pregunta el patoso Goodman en una de los memorables diálogos que vienen a sostener que la escritura nace de un intenso dolor interno.
Cavilando sobre este asunto encuentro casualmente esta mañana,en uno de los paseos por los escritos de Vila-Matas,una entrada de sus re lecturas titulada "El naufragio por excelencia", que misteriosamente me conecta con el argumento de la dificultad de escribir.
Cuenta Vila-Matas la crónica que escribió Simon Leys sobre el naufragio en 1625 del buque Batavia.En aquel episodio los paradójicos supervivientes fueron asesinados por un demente terrorífico.Lo sorprendente es que tardó 18 años en terminarla abrumado por los datos,las comprobaciones y la acumulación de información.Y quizás también por la propia creencia del autor que pensaba que si has soñado escribir a alguien se le puede ocurrir lo mismo.
Es lo que sucedió con su proyecto de la historia del naufragio: un tal Mike Dish se adelantó con lo que para Simon era el libro perfecto, que hacía inútil su intento.
Aún así siguió, sobre todo, para crear un prólogo mínimo y antológico que fue en definitiva una sabia recomendación del libro que él no había escrito.
Desde estas dudas que nacen del estado inestable del escritor nos empuja Vila-Matas a conocer a Marcel Bénabou cuya biografía es apasionante.Sólo su amistad y andanzas con Perec sería suficiente para interesarnos, pero especialmente su libro "Porqué no he escrito ninguno de mis libros".
Marcel escribió que tras una serie de intentos abordados apareció la duda sobre la legitimidad de su vocación y una interrogación que le acompañaría para siempre.Al menos se confortó con la idea de que escribir que se quiere ser escritor ya es escribir y por tanto escribir que no se puede, también. De esta idea nace una proeza dialéctica,una teórica acumulación de fracasos y una inexistente ineptitud, desde la que finalmente se construyó su éxito. Quizás encontró la paz por la que preguntaba Goodman en la película de Coen en el momento en que la duda y el dolor intenso se hicieron pura literatura.
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