Ayer disfruté de un agradable paseo a esa hora crepuscular que todo lo enciende y que, por aquí, nos ofrece cielos de la pintura cortesana.Un buen paseo para que cumpla todos sus cometidos debe provocarte alguna ensoñación, mientras divagas y observas lo que alguna vez has visto pero que nunca habías observado.También puede contemplarse como un deseable paréntesis de tedio rellenado por una mente que añora no se sabe qué, ajena a cualquier pretensión.
Cierto abandono te acompaña e increíblemente descubres que lo que estás haciendo no es tan aburrido.Quizás pienses que la vida es una contingencia inadmisible mientras descubres que hay un jilguero en un árbol balanceándose en una hoja amarilla.
Podrías escribir en ese momento una apología de la monotonía y sentir que el sopor es medicinal.
Y así, al tiempo que construyes un deseable mapa espiritual, te puedes abandonar al sentimiento del arte de la fuga hacia ninguna parte.
Apuntes torrefactados para despejar la realidad.Con un poco de calcio que previene la osteoporosis mental. Muy bueno contra el Alzheimer.
martes, 24 de enero de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
Explicaciones
No es nada nuevo resaltar la incalculable cantidad de información con la que uno puede toparse a cada instante.Desde las tertulias radiofónicas de los opinadores profesionales a primera hora de la mañana hasta las últimas bocanadas de la televisión de madrugada la exposición a la información y a los medios es extraordinaria.
Eso sin contar la prensa, los libros, el espectáculo visual de la vida ordinaria, el cine o los viajes.
La pregunta es si realmente estamos informados o somos analfabetos indefensos ante tanto ruido, si la información favorece nuestra cultura o nos hace vivir en un limbo de ignorancia.
Viene a cuento la reflexión ante la fastidiosa sensación que noto cada vez que leo sobre asuntos que quizás me conciernen pero no termino de entender, porque no presto atención o no me los explican adecuadamente.
Por ejemplo lo que leí hace unos días acerca de la materia oscura del universo, las galaxias y ese tipo de asuntos del cielo que imagino solo conocen bien los científicos y que tanto cuesta divulgar con claridad porque el problema es el lenguaje.
Ese descomunal desconocimiento de la realidad que nos rodea se hace más evidente con los avatares de la economía que cada vez ocupa más espacio y cuyas claves desconocen hasta los expertos.
No es extraño, pues son pocos los que podrían contarnos lo que es un byte o un mega, al igual que pocos saben lo que son las ondas electromagnéticas y como funciona una simple radio o un televisor.
Sabemos mucho de pantallas planas y de pixeles pero todo son conocimientos superfluos ya que lo importante es que las cosas tengan mucho de lo que hay que tener.
En el territorio de la crisis sucede exactamente lo mismo aunque son asuntos que deberían explicarse con más claridad.
Hoy en esta situación en la debemos comprender mejor lo que nos atañe sucede lo de siempre: nos hablan con un conjunto de lenguajes con su jerga específica en idiomas que desconocemos.Sobra información y faltan explicaciones.
Eso sin contar la prensa, los libros, el espectáculo visual de la vida ordinaria, el cine o los viajes.
La pregunta es si realmente estamos informados o somos analfabetos indefensos ante tanto ruido, si la información favorece nuestra cultura o nos hace vivir en un limbo de ignorancia.
Viene a cuento la reflexión ante la fastidiosa sensación que noto cada vez que leo sobre asuntos que quizás me conciernen pero no termino de entender, porque no presto atención o no me los explican adecuadamente.
Por ejemplo lo que leí hace unos días acerca de la materia oscura del universo, las galaxias y ese tipo de asuntos del cielo que imagino solo conocen bien los científicos y que tanto cuesta divulgar con claridad porque el problema es el lenguaje.
Ese descomunal desconocimiento de la realidad que nos rodea se hace más evidente con los avatares de la economía que cada vez ocupa más espacio y cuyas claves desconocen hasta los expertos.
No es extraño, pues son pocos los que podrían contarnos lo que es un byte o un mega, al igual que pocos saben lo que son las ondas electromagnéticas y como funciona una simple radio o un televisor.
Sabemos mucho de pantallas planas y de pixeles pero todo son conocimientos superfluos ya que lo importante es que las cosas tengan mucho de lo que hay que tener.
En el territorio de la crisis sucede exactamente lo mismo aunque son asuntos que deberían explicarse con más claridad.
Hoy en esta situación en la debemos comprender mejor lo que nos atañe sucede lo de siempre: nos hablan con un conjunto de lenguajes con su jerga específica en idiomas que desconocemos.Sobra información y faltan explicaciones.
miércoles, 11 de enero de 2012
Rebajas
En el mes de la cuesta todo son rebajas.
Son rebajas sobre rebajas porque, además de los recortes gubernamentales en la renta, hay otro tipo de recortes en teoría beneficioso para los bolsillos de los ciudadanos.
El consumo que ya estaba recortado, recibe el contrapeso de fórmulas teóricamente creativas en disparatadas ofertas comerciales.
La oferta ha existido siempre y con muchas variantes:el mero descuento, los programas de fidelización, los puntos o las cacerolas de los bancos.Nada es nuevo.
Pero en el panorama actual se nota el esfuerzo añadido del marketing en la proliferación de propuestas.Ya hay quien compra unos productos en Mercadona,otros en Dia o también en Lidl.
La crisis transforma el acto de la compra en una itinerante gimkana.
No es extraño que Carrefour regale la leche, que en muchos envases se lea "ahora un 20% gratis" y en general que nos ofrezcan los duros a 4 pesetas.
Ahora puede llegar a ser divertido observar el esfuerzo de las empresas y las ideas que nos traen las neuronas atribuladas.Se podría crear una colección de verdaderas estupideces.
El último disparatado hallazgo es la propuesta del tren de lavado de una gasolinera que nos ofrece un 50% de descuento...si lavamos el coche en un día de lluvia.
Yo no he podido esperar y lo lavé ayer porque el anti ciclón también debe de estar en oferta.
Son rebajas sobre rebajas porque, además de los recortes gubernamentales en la renta, hay otro tipo de recortes en teoría beneficioso para los bolsillos de los ciudadanos.
El consumo que ya estaba recortado, recibe el contrapeso de fórmulas teóricamente creativas en disparatadas ofertas comerciales.
La oferta ha existido siempre y con muchas variantes:el mero descuento, los programas de fidelización, los puntos o las cacerolas de los bancos.Nada es nuevo.
Pero en el panorama actual se nota el esfuerzo añadido del marketing en la proliferación de propuestas.Ya hay quien compra unos productos en Mercadona,otros en Dia o también en Lidl.
La crisis transforma el acto de la compra en una itinerante gimkana.
No es extraño que Carrefour regale la leche, que en muchos envases se lea "ahora un 20% gratis" y en general que nos ofrezcan los duros a 4 pesetas.
Ahora puede llegar a ser divertido observar el esfuerzo de las empresas y las ideas que nos traen las neuronas atribuladas.Se podría crear una colección de verdaderas estupideces.
El último disparatado hallazgo es la propuesta del tren de lavado de una gasolinera que nos ofrece un 50% de descuento...si lavamos el coche en un día de lluvia.
Yo no he podido esperar y lo lavé ayer porque el anti ciclón también debe de estar en oferta.
martes, 20 de diciembre de 2011
El escritor
Anoche vi una de Joel Coen:"Burton Fink",con los habituales Tarturro y Goodman en delirantes papeles en lo que me pareció un sentido homenaje al cine y al Hollywood de los 40.
Explorar la mente es doloroso nos dice el protagonista, de profesión guionista, cuya creatividad ha quedado bloqueada en el afán de cumplir el encargo de un histérico productor, espléndidamente caricaturizado.
¿Encuentras la paz escribiendo? le pregunta el patoso Goodman en una de los memorables diálogos que vienen a sostener que la escritura nace de un intenso dolor interno.
Cavilando sobre este asunto encuentro casualmente esta mañana,en uno de los paseos por los escritos de Vila-Matas,una entrada de sus re lecturas titulada "El naufragio por excelencia", que misteriosamente me conecta con el argumento de la dificultad de escribir.
Cuenta Vila-Matas la crónica que escribió Simon Leys sobre el naufragio en 1625 del buque Batavia.En aquel episodio los paradójicos supervivientes fueron asesinados por un demente terrorífico.Lo sorprendente es que tardó 18 años en terminarla abrumado por los datos,las comprobaciones y la acumulación de información.Y quizás también por la propia creencia del autor que pensaba que si has soñado escribir a alguien se le puede ocurrir lo mismo.
Es lo que sucedió con su proyecto de la historia del naufragio: un tal Mike Dish se adelantó con lo que para Simon era el libro perfecto, que hacía inútil su intento.
Aún así siguió, sobre todo, para crear un prólogo mínimo y antológico que fue en definitiva una sabia recomendación del libro que él no había escrito.
Desde estas dudas que nacen del estado inestable del escritor nos empuja Vila-Matas a conocer a Marcel Bénabou cuya biografía es apasionante.Sólo su amistad y andanzas con Perec sería suficiente para interesarnos, pero especialmente su libro "Porqué no he escrito ninguno de mis libros".
Marcel escribió que tras una serie de intentos abordados apareció la duda sobre la legitimidad de su vocación y una interrogación que le acompañaría para siempre.Al menos se confortó con la idea de que escribir que se quiere ser escritor ya es escribir y por tanto escribir que no se puede, también. De esta idea nace una proeza dialéctica,una teórica acumulación de fracasos y una inexistente ineptitud, desde la que finalmente se construyó su éxito. Quizás encontró la paz por la que preguntaba Goodman en la película de Coen en el momento en que la duda y el dolor intenso se hicieron pura literatura.
Explorar la mente es doloroso nos dice el protagonista, de profesión guionista, cuya creatividad ha quedado bloqueada en el afán de cumplir el encargo de un histérico productor, espléndidamente caricaturizado.
¿Encuentras la paz escribiendo? le pregunta el patoso Goodman en una de los memorables diálogos que vienen a sostener que la escritura nace de un intenso dolor interno.
Cavilando sobre este asunto encuentro casualmente esta mañana,en uno de los paseos por los escritos de Vila-Matas,una entrada de sus re lecturas titulada "El naufragio por excelencia", que misteriosamente me conecta con el argumento de la dificultad de escribir.
Cuenta Vila-Matas la crónica que escribió Simon Leys sobre el naufragio en 1625 del buque Batavia.En aquel episodio los paradójicos supervivientes fueron asesinados por un demente terrorífico.Lo sorprendente es que tardó 18 años en terminarla abrumado por los datos,las comprobaciones y la acumulación de información.Y quizás también por la propia creencia del autor que pensaba que si has soñado escribir a alguien se le puede ocurrir lo mismo.
Es lo que sucedió con su proyecto de la historia del naufragio: un tal Mike Dish se adelantó con lo que para Simon era el libro perfecto, que hacía inútil su intento.
Aún así siguió, sobre todo, para crear un prólogo mínimo y antológico que fue en definitiva una sabia recomendación del libro que él no había escrito.
Desde estas dudas que nacen del estado inestable del escritor nos empuja Vila-Matas a conocer a Marcel Bénabou cuya biografía es apasionante.Sólo su amistad y andanzas con Perec sería suficiente para interesarnos, pero especialmente su libro "Porqué no he escrito ninguno de mis libros".
Marcel escribió que tras una serie de intentos abordados apareció la duda sobre la legitimidad de su vocación y una interrogación que le acompañaría para siempre.Al menos se confortó con la idea de que escribir que se quiere ser escritor ya es escribir y por tanto escribir que no se puede, también. De esta idea nace una proeza dialéctica,una teórica acumulación de fracasos y una inexistente ineptitud, desde la que finalmente se construyó su éxito. Quizás encontró la paz por la que preguntaba Goodman en la película de Coen en el momento en que la duda y el dolor intenso se hicieron pura literatura.
lunes, 12 de diciembre de 2011
La tele
No suelo soñar pero he tenido un sueño.De esos en los que quedas atrapado en un extraño bucle,una especie de duermevela excitante que te impide salir del laberinto, mientras participas activamente fabricando una nueva historia dentro del sueño inicial.
Estaba en el sofá con el mando en la mano decidido a huir de unos tertulianos aguafiestas.Entonces, compulsivamente, empecé a cambiar de canales(de la TDT por más señas) y a presenciar un desfile de asesinos en serie,homicidios en segundo grado,secuestros y otras calamidades.
Parecía que sólo había propuestas sangrientas y series seriamente nocivas:Navy Investigación Criminal,NCIS,Ley y Orden,CSI,Numbers,Warehouse y algunas más que no recuerdo, más las propuestas de los canales especialistas en estos asuntos como Calle13.
Al fin pude llegar a "Atrapa un Millón" y me quedé muy interesado hasta comprobar que un millón sólo lo atrapan algunos que yo me se.
Desengañado le di a la tecla y llegue al tópico programa pre navideño en el que la Plaza Mayor estaba llena de gente como en el mismo programa del año anterior.Me dije que pronto saldría la chica mileurista que envían a Navacerrada en cuanto caen unos copos de nieve.
Creo que a estas alturas el sueño no me manejaba a mi,sino yo a él,por lo que me puse a recordar la película "El día de la marmota",que eso si que era un buen bucle.
Ya casi despierto desembarqué en un telediario donde hablaba en alemán la señora Merkel, momento en el que el sueño volvió a tomar la delantera:la canciller estaba en la puerta de un crematorio donde me quería gasear con pesetas.
Aterrado hice zapping pero fue otro error.Primero estuve en "Aquí no hay quien viva" y al salir me esperaba "La que se avecina".
Estaba en el sofá con el mando en la mano decidido a huir de unos tertulianos aguafiestas.Entonces, compulsivamente, empecé a cambiar de canales(de la TDT por más señas) y a presenciar un desfile de asesinos en serie,homicidios en segundo grado,secuestros y otras calamidades.
Parecía que sólo había propuestas sangrientas y series seriamente nocivas:Navy Investigación Criminal,NCIS,Ley y Orden,CSI,Numbers,Warehouse y algunas más que no recuerdo, más las propuestas de los canales especialistas en estos asuntos como Calle13.
Al fin pude llegar a "Atrapa un Millón" y me quedé muy interesado hasta comprobar que un millón sólo lo atrapan algunos que yo me se.
Desengañado le di a la tecla y llegue al tópico programa pre navideño en el que la Plaza Mayor estaba llena de gente como en el mismo programa del año anterior.Me dije que pronto saldría la chica mileurista que envían a Navacerrada en cuanto caen unos copos de nieve.
Creo que a estas alturas el sueño no me manejaba a mi,sino yo a él,por lo que me puse a recordar la película "El día de la marmota",que eso si que era un buen bucle.
Ya casi despierto desembarqué en un telediario donde hablaba en alemán la señora Merkel, momento en el que el sueño volvió a tomar la delantera:la canciller estaba en la puerta de un crematorio donde me quería gasear con pesetas.
Aterrado hice zapping pero fue otro error.Primero estuve en "Aquí no hay quien viva" y al salir me esperaba "La que se avecina".
El clásico
Nadie se habrá librado del llamado ruido mediático de ese partido del siglo que se celebra varias veces al año.Creo que fueron 12 millones los que vieron en la tele el Real Madrid-Barcelona y otros tantos los que estuvieron muy pesados durante toda la semana.
Decidido a ponerme a salvo de la verborrea del mal llamado periodismo deportivo conseguí no enterarme de nada de lo que se dijo.
Pensé incluso que vería el partido desde la tribuna del sofá,sin hinchas,sin bares,sin radio.
Pero no fue así:lo vi acompañado de dos chicas jóvenes,de esas que sólo conocen a Ronaldo y a Messi y que el último partido que vieron debió ser la final del Mundial.
Resumo el sonido del partido:
-ese tiene carita de dibujito.
-¿lo pasan sabiendo donde va el balón?
-ese es un máquina...
-el comentarista parece que los conoce a todos
-...será que tiene un catalejo...
...debe de ser malisimo sudando con el frio que hace.
-Fíjate césped tiene un trozo verde oscuro y otro verde claro.
-¿todos esos de amarillo son policías?
-...parecen del Seprona
-...han cambiado de portería!
-...lo del fuera de juego son palabras mayores.
Y así todo el partido.
Para el próximo clásico ya están invitadas.
Decidido a ponerme a salvo de la verborrea del mal llamado periodismo deportivo conseguí no enterarme de nada de lo que se dijo.
Pensé incluso que vería el partido desde la tribuna del sofá,sin hinchas,sin bares,sin radio.
Pero no fue así:lo vi acompañado de dos chicas jóvenes,de esas que sólo conocen a Ronaldo y a Messi y que el último partido que vieron debió ser la final del Mundial.
Resumo el sonido del partido:
-ese tiene carita de dibujito.
-¿lo pasan sabiendo donde va el balón?
-ese es un máquina...
-el comentarista parece que los conoce a todos
-...será que tiene un catalejo...
...debe de ser malisimo sudando con el frio que hace.
-Fíjate césped tiene un trozo verde oscuro y otro verde claro.
-¿todos esos de amarillo son policías?
-...parecen del Seprona
-...han cambiado de portería!
-...lo del fuera de juego son palabras mayores.
Y así todo el partido.
Para el próximo clásico ya están invitadas.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Los griegos.
Unos cuantos siglos a.C. andaban los griegos batallando con los persas a los que zurraron bien en la batalla de Salamina. Siguieron las tortas con los espartanos pero, mientras tanto, Fidias hacía esculturas y otros, en los ratos libres, se montaban el templo de Zeus como el que no quiere la cosa.
También estaban los sofistas, Sócrates y Parménides que andaban con sus elucubraciones antes de que entraran en escena Platón Y Aristóteles.
Demóstenes les enseño a explicarse bien y muy pronto hubo que escribir de todo lo que pasaba y para eso apareció Herodoto,a la vez que Esquilo y Eurípides convenían en que todo aquello era una tragedia.
Además de inventarse un montón de dioses para lo que hiciera falta, acudían al oráculo de Delfos, una versión mucho más aceptable que las pitonisas de la tele.
No se si hoy preferirían volver a aquellos tiempos, para averiguar el futuro que les puede deparar la prima de riesgo.
A esta gente, que nos explicaron el origen del mundo y nos dejaron unos cuantos héroes para que pudiéramos leer apaciblemente debajo de una parra, no les va muy bien.
El asunto es que deben mucho, pero a veces me pregunto lo que les debemos nosotros.
También estaban los sofistas, Sócrates y Parménides que andaban con sus elucubraciones antes de que entraran en escena Platón Y Aristóteles.
Demóstenes les enseño a explicarse bien y muy pronto hubo que escribir de todo lo que pasaba y para eso apareció Herodoto,a la vez que Esquilo y Eurípides convenían en que todo aquello era una tragedia.
Además de inventarse un montón de dioses para lo que hiciera falta, acudían al oráculo de Delfos, una versión mucho más aceptable que las pitonisas de la tele.
No se si hoy preferirían volver a aquellos tiempos, para averiguar el futuro que les puede deparar la prima de riesgo.
A esta gente, que nos explicaron el origen del mundo y nos dejaron unos cuantos héroes para que pudiéramos leer apaciblemente debajo de una parra, no les va muy bien.
El asunto es que deben mucho, pero a veces me pregunto lo que les debemos nosotros.
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