martes, 13 de marzo de 2012

Morir

Yo nunca había visto morir a nadie hasta la noche de las últimas Navidades en la que murió mi hermano José Vicente.
Era 2 años menor que yo y tenía un cáncer que le devoró en poco más de un año.
Era un hombre lleno de dinamismo,fuerza y empuje, lo que le llevó a vivir con cierta energía sus últimos meses, enseñándonos a no vivir muertos, dentro de sus limitaciones.
La noche de su muerte pasé algunos minutos a su lado, tumbado en su cama, y pude decirle algunas cosas al oído, palabras de cariño, que sentí que no las escuchara pues ya dormía sedado y ausente, a salvo del dolor físico y del dolor familiar.
Aquellas palabras eran las que uno se ha ahorrado tímidamente y debían haberse dicho mucho antes.
Morir si te mueres muy sedado creo que debe ser llevadero,mucho más que la decrepitud que acompaña a tantos ancianos y que resulta simplemente aterradora. Pero nadie podrá negar que tu muerte, si sabes que está próxima, debe producir un estado mental muy difícil enfrentado a la situación de esperarla. Hay que haber leído mucha poesía para comprender.
 Recuerdo las muchas veces que sufrí tanto o más por esa idea que por su propia enfermedad.
Una idea que en la madurez cada vez se hace más presente.
Todo pasó en un instante y la sensación que me produjo de irrealidad y vacío es imborrable.
Siempre recordaré la atmósfera,cada minuto de esa noche y la serenidad que se apoderó de todo el mundo, pues era una muerte anunciada.
Tuve que decir unas palabras casi improvisadas el día de su entierro y he tardado en escribir estas líneas porque no sabía que decir.Ahora si lo se.
Que la ausencia también es presencia, que los que se van también se quedan y que después de morirte sigue saliendo el sol para los demás.
No saludarlo todos los días con alegría es un estúpido derroche.
Siento que ya no conocerá a sus nietos. Ni ellos a él.

martes, 21 de febrero de 2012

LLuis Vives

Yo estudié el Bachillerato en el Instituto Luis Vives de Valencia.He recordado muchas veces las primeras sensaciones, entre el miedo y el deseo, vividas al entrar en el  mundo de los adultos de chavales de 17 años que estaban a punto de ir a la Universidad a encontrarse con los encierros y las porras.Como ahora.
Alguien parece haber dado la orden y recordado el slogan " la calle es nuestra" para tratar de detener lo que ya se llama(y puede ser llama) la Primavera de Valencia.
 El Instituto tiene un patio con columnas toscanas y arcos de medio punto decorados con cerámicas, lo que le da un aire de claustro universitario renacentista.En aquel espacio recoleto perseguíamos balones antes del momento de izar la bandera española y escuchar el himno nacional, con el alumnado en perfecta formación militar,controlados por Don Lucinio Sanz profesor de Formación del Espíritu Nacional.
Recuerdo las cúpulas de sus escaleras,el retablo barroco de la capilla, unas puertas neoclásicas y un profesorado mal vestido enjuto y seco como escribiría Machado en aquellos recuerdos de la infancia de las tardes pardas y frías, con la monotonía de la lluvia en los cristales.
Lluis Vives fué un humanista valenciano de origen judío al que su padre,que temía lo peor, envió a la Sorbona por miedo a la Inquisición.Poco después su padre fue quemado y Lluis siguió,sin volver a Valencia, su formación que le convertiría en un gran reformador de la educación, de talla universal.
A Vives se le puede considerar el primer asistente social a partir de su tratado del socorro a los pobres.También escribió "De pacificatione" mientras disfrutaba de la amistad de Erasmo de Rotterdam.
Conviene recordar ahora el título de uno de sus más hondos escritos:"Reglas para ahuyentar la barbarie", libro que seguramente ningún mando policial parece haber leído.
Vives murió en Brujas y pudo evitar la caza de brujas.
Es de esperar que los alumnos del LLuis Vives sigan estudiando en su Instituto y no en los calabozos.
Aunque irse la Sorbona no es mala idea.

viernes, 17 de febrero de 2012

Movistar

Donde dice Movistar podría decir Orange o Gas Natural ,dicho lo cual se entenderá que hablamos de los oligopolios que expolian cuentas corrientes.
¿quién no ha sufrido algún pequeño o gran abuso o se ha enredado en el bucle sin fin de un 902 , para gastar mucho más de lo que se reclamaba?
Pero no entremos en ese laberinto.No quiero enfadarme.
Hay otro modo de disfrutar de las atenciones telefónicas de un "call center".El juego consiste en el motivo de la llamada y en el talante.Hay que llamar con alegría y con ganas de conversar.Para preguntar,para informarse y para ver si cae alguna oferta.
Ayer hablé con el señor José Juárez que quizás estaba en Méjico y que, probablemente, además de José también se llamaba Luis Fernando.Es una bonita costumbre acumular nombres que aquí se ha perdido .A uno, sin ir más lejos, no tuvieron bastante con Manuel y le pusieron Juan y Vicente.
 Durante la conversación estuve pensando en el clima  del Caribe, en qué hora era al otro lado de la línea,en el acento aterciopelado de José y en la deslocalización de los puestos de trabajo.
Solventados los interrogantes que motivaban la llamada me inventé alguna pregunta más porque estaba a gusto y porque José sorprendido y divertido me dijo que le entraba otra llamada de Las Rozas a lo que respondí que en Las Rozas somos unos quejicas que protestamos de todo.
A estas alturas ya se había disipado el tedio que acompaña a estas conversaciones y como anunció que me llamarían para la inútil encuesta de satisfacción tuve que decirle que le iba a poner un 9 y que normalmente ponía un 4.
Ninguno queríamos colgar pero seguramente ya se le acumulaban las llamadas de las Rozas y la amabilidad además de azúcar ya llevaba sacarina.
Hoy voy a llamar a Vodafone.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Chacón

Era la primavera pasada cuando decíamos que aquel retiro de Carmen Chacón, en la pugna con Rubalcaba, podía significar el fin de su futuro político.
Se sostenía la idea sobre la llorosa escenificación de su despedida desencantada.
Pero no, podríamos afirmar que aquel instante, fuera calculado o no, es agua pasada y que su candidatura cabalga hacia una más que probable victoria.
Si la imagen que proyectan los candidatos tuviera cierta importancia en el desenlace daría por seguro que gana.
En los últimos días la cara de Rubalcaba es la de un hombre muy agotado cuyo rostro surcado por mil batallas proyecta una imagen de cierto deterioro.
En la otra esquina Chacón siempre aparece fresca, radiante y recién salida de la ducha.

martes, 24 de enero de 2012

Un paseo

Ayer disfruté de un agradable paseo a esa hora crepuscular que todo lo enciende y que, por aquí, nos ofrece cielos de la pintura cortesana.Un buen paseo para que cumpla todos sus cometidos debe provocarte alguna ensoñación, mientras divagas y observas lo que alguna vez has visto pero que nunca habías observado.También puede contemplarse como un deseable paréntesis de tedio rellenado por una mente que añora no se sabe qué, ajena a cualquier pretensión.
Cierto abandono te acompaña e increíblemente descubres que lo que estás haciendo no es tan aburrido.Quizás pienses que la vida es una contingencia inadmisible mientras descubres que hay un jilguero en un árbol balanceándose en una hoja amarilla.
Podrías escribir en ese momento una apología de la monotonía y sentir que el sopor es medicinal.
Y así, al tiempo que construyes un deseable mapa espiritual, te puedes abandonar al sentimiento del arte de la fuga hacia ninguna parte.

jueves, 19 de enero de 2012

Explicaciones

No es nada nuevo resaltar la incalculable cantidad de información con la que uno puede toparse  a cada instante.Desde las tertulias radiofónicas de los opinadores profesionales a primera hora de la mañana hasta las últimas bocanadas de la televisión de madrugada la exposición a la información y a los medios es extraordinaria.
Eso sin contar la prensa,  los libros, el espectáculo visual de la vida ordinaria, el cine o los viajes.
La pregunta es si realmente estamos informados o somos analfabetos indefensos ante tanto ruido, si la información favorece nuestra cultura o nos hace vivir en un limbo de ignorancia.
Viene a cuento la reflexión ante la fastidiosa sensación que noto cada vez que leo sobre asuntos que quizás me conciernen pero no termino de entender, porque no presto atención o no me los explican adecuadamente.
Por ejemplo lo que leí hace unos días acerca de la materia oscura del universo, las galaxias y ese tipo de asuntos del cielo que imagino solo conocen bien los científicos y que tanto cuesta divulgar con claridad porque el problema es el lenguaje.
Ese descomunal desconocimiento de la realidad que nos rodea se hace más evidente con los avatares de la economía que cada vez ocupa más espacio y cuyas claves desconocen hasta los expertos.
No es extraño, pues son pocos  los que podrían contarnos lo que es un byte o un mega, al igual que pocos saben lo que son las ondas electromagnéticas y como funciona una simple radio o un televisor.
Sabemos mucho de pantallas planas y de pixeles pero todo son conocimientos superfluos ya que lo importante es que las cosas tengan mucho de lo que hay que tener.
En el territorio de la crisis sucede exactamente lo mismo aunque son asuntos que deberían explicarse con más claridad.
Hoy en esta situación en la debemos comprender mejor lo que nos atañe sucede lo de siempre: nos hablan con un conjunto de lenguajes con su jerga específica en idiomas que desconocemos.Sobra información y faltan explicaciones.





miércoles, 11 de enero de 2012

Rebajas

En el mes de la cuesta todo son rebajas.
Son rebajas sobre rebajas porque, además de los recortes gubernamentales en la renta, hay otro tipo de recortes en teoría beneficioso para los bolsillos de los ciudadanos.
El consumo que ya estaba recortado, recibe el contrapeso de fórmulas teóricamente creativas en disparatadas ofertas comerciales.
La oferta ha existido siempre y con muchas variantes:el mero descuento, los programas de fidelización, los puntos o las cacerolas de los bancos.Nada es nuevo.
Pero en el panorama actual se nota el esfuerzo añadido del marketing en la proliferación de propuestas.Ya hay quien compra unos productos en Mercadona,otros en Dia o también en Lidl.
La crisis transforma el acto de la compra en una itinerante gimkana.
No es extraño que Carrefour regale la leche, que en muchos envases se lea "ahora un 20% gratis" y en general que nos ofrezcan los duros a 4 pesetas.
Ahora puede llegar a ser divertido observar el esfuerzo de las empresas y las ideas que nos traen las neuronas atribuladas.Se podría crear una colección de verdaderas estupideces.
El último disparatado hallazgo es la propuesta del tren de lavado de una gasolinera que nos ofrece un 50% de descuento...si lavamos el coche en un día de lluvia.
Yo no he podido esperar y lo lavé ayer porque el anti ciclón también debe de estar en oferta.